Fuera de competencia
Cada Río Guarda una Memoria
Cierta vez, el pensador indígena Ailton Krenak le dijo al antropólogo Eduardo Viveiros de Castro que el maracá, instrumento hecho con una calabaza rellena de semillas, podría entenderse como el acelerador de partículas de los pueblos indígenas. Con esta imagen, estableció un paralelo entre diferentes tecnologías del conocimiento: aquellas desarrolladas por la ciencia occidental para investigar la materia y aquellas cultivadas por las cosmologías ancestrales para acceder a dimensiones invisibles del mundo. En este sentido, el maracá aparece como aquello que el filósofo Yuk Hui llama cosmotécnica: una técnica que no puede separarse de la cosmología que la hace posible.
Cada río guarda una memoria se basa en un mito del pueblo Marikito Tapuyá, de Pernambuco, en el cual el río es entendido como un archivo vivo. Durante el proceso de colonización, indígenas fueron asesinados en el contexto de la catequización forzada. Aquellos que resistían o intentaban escapar eran arrojados al río desde la colina donde se encuentra la iglesia. Según el mito, el río está habitado por una gran serpiente que cuida el tránsito de las almas, guarda los cuerpos de los indígenas muertos y aún hoy actúa como guardiana y guía.
Originalmente comisionado por la Trienal de Artes Frestas, el filme fue producido a partir de escaneos tridimensionales realizados con LIDAR en la ciudad de Escada, donde vive la comunidad Marikito Tapuyá. Las personas que aparecen en las imágenes pertenecen a la propia comunidad, y los objetos registrados forman parte del Museo de la Cultura Marikito, mantenido por sus jóvenes como una forma de preservar y transmitir conocimientos y memorias colectivas. El uso de Gaussian Splatting y de nubes de puntos fue definido en diálogo con la comunidad, que reconoció en esta forma inestable y fragmentaria de representación una visualidad particularmente adecuada a la naturaleza inmaterial de los fenómenos narrados. Cuerpos, objetos, paisajes y arquitecturas aparecen como presencias en permanente formación, situadas entre materia, memoria y encantamiento.
Equipo del proyecto
Dirección: Fernando Velázquez y Tiriri Rayo.